En este artículo (5 apartados)
La lactancia materna es una experiencia única para cada familia, pero en ocasiones pueden surgir dificultades que hacen que las tomas resulten dolorosas o poco eficaces. Una de las posibles causas es la presencia de un frenillo lingual restrictivo.
En los últimos años, el interés por este tema ha aumentado considerablemente, ya que un diagnóstico y un abordaje adecuados pueden mejorar significativamente el bienestar del bebé y de la madre.
¿Qué es el frenillo lingual?
El frenillo lingual es una pequeña banda de tejido situada bajo la lengua. Todos los bebés tienen frenillo, pero en algunos casos este puede limitar la movilidad de la lengua e interferir en la alimentación.
No todos los frenillos provocan problemas, por lo que es importante realizar una valoración funcional y no basarse únicamente en su apariencia.
¿Qué síntomas pueden hacer sospechar un frenillo restrictivo?
En el bebé
- Dificultad para mantener el agarre al pecho.
- Tomas muy largas o muy frecuentes.
- Chasquidos durante la succión.
- Gases y molestias digestivas.
- Irritabilidad durante las tomas.
- Escasa ganancia de peso.
- Cansancio al alimentarse.
En la madre
- Dolor persistente durante la lactancia.
- Grietas en los pezones.
- Sensación de vaciado incompleto.
- Mastitis de repetición.
- Producción insuficiente de leche.
No todos los frenillos provocan problemas, por lo que es importante realizar una valoración funcional y no basarse únicamente en su apariencia.
¿Cómo se diagnostica?
La valoración debe ser individualizada y tener en cuenta:
- La movilidad de la lengua.
- La eficacia de la succión.
- La postura del bebé.
- El agarre al pecho.
- Las molestias de la madre.
La presencia de un frenillo no implica necesariamente que sea necesario realizar un tratamiento quirúrgico.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia pediátrica?
La fisioterapia pediátrica realiza una valoración global del bebé para detectar posibles tensiones o alteraciones que puedan estar influyendo en la alimentación.
Valoración de la postura y movilidad
Se analiza cómo se mueve el bebé y si existen tensiones que puedan dificultar una succión eficaz.
Técnicas manuales suaves
El objetivo es favorecer la movilidad y el confort del bebé mediante técnicas adaptadas y respetuosas.
Trabajo en equipo
En muchas ocasiones, el abordaje se realiza junto con asesoras de lactancia, matronas, pediatras y odontopediatras especializados.
Acompañamiento a las familias
Comprender qué está ocurriendo y recibir orientación personalizada suele aportar mucha tranquilidad durante esta etapa.
¿Todos los frenillos necesitan cirugía?
No. La decisión debe tomarse siempre tras una valoración completa y teniendo en cuenta la funcionalidad y las dificultades que presenta cada bebé.
Si tu bebé presenta dificultades durante las tomas o la lactancia está resultando dolorosa, una valoración individualizada puede ayudar a identificar las posibles causas y establecer el abordaje más adecuado.
La información de este artículo es divulgativa y no sustituye la valoración de tu pediatra ni de un profesional sanitario.
