En este artículo (7 apartados)
La congestión nasal es uno de los motivos más frecuentes de consulta durante los primeros años de vida. Muchos padres se preguntan cuándo es recomendable realizar lavados nasales y cómo hacerlos sin causar molestias a su bebé.
Aunque pueden resultar desagradables, los lavados nasales son una herramienta muy útil para favorecer la eliminación de las secreciones y mejorar el confort del bebé, especialmente durante los catarros y procesos respiratorios.
¿Por qué los bebés se congestionan con tanta facilidad?
Los bebés respiran principalmente por la nariz y sus fosas nasales son muy pequeñas. Una pequeña cantidad de moco puede dificultar la respiración, interferir con la alimentación o alterar el sueño.
Por este motivo, mantener la nariz despejada puede ayudar a que el bebé se encuentre más cómodo.
¿Cuándo están indicados los lavados nasales?
Los lavados nasales pueden ser útiles cuando:
- El bebé presenta congestión nasal.
- Tiene un catarro o una bronquiolitis.
- Le cuesta respirar durante las tomas.
- Se despierta con frecuencia debido a los mocos.
- Tiene dificultades para dormir.
No es necesario realizarlos de forma rutinaria si el bebé se encuentra bien y respira con normalidad.
Aprender a realizar los lavados nasales con seguridad puede aportar tranquilidad y ayudar a mejorar el bienestar del niño durante los procesos respiratorios.
¿Con qué se realizan?
Generalmente se utilizan:
- Suero fisiológico estéril.
- Soluciones salinas isotónicas o hipertónicas, según las indicaciones del profesional sanitario.
La cantidad y la frecuencia dependerán de la edad del bebé y de cada situación.
¿Cómo hacer un lavado nasal correctamente?
Algunas recomendaciones son:
Mantener al bebé en una posición adecuada
La posición debe ser cómoda y segura, favoreciendo la salida de las secreciones.
Utilizar la cantidad de suero recomendada
Una cantidad suficiente ayuda a arrastrar mejor las secreciones.
Respetar al bebé
Es normal que algunos bebés lloren o se muestren incómodos. Realizar el procedimiento con tranquilidad y seguridad suele facilitar el proceso.
Evitar introducir objetos en la nariz
No se recomienda utilizar bastoncillos u otros objetos que puedan irritar la mucosa nasal.
¿Los aspiradores nasales son necesarios?
No siempre. Su uso debe ser moderado y siguiendo las recomendaciones de los profesionales sanitarios, ya que un uso excesivo puede irritar la mucosa.
¿Cuándo consultar con el pediatra?
Es importante acudir al pediatra si el bebé presenta:
- Dificultad respiratoria.
- Fiebre.
- Rechazo de las tomas.
- Decaimiento.
- Empeoramiento del estado general.
Aprende a realizar los lavados nasales en consulta
Muchos padres sienten inseguridad a la hora de realizar los lavados nasales en casa. Por eso, durante la consulta es posible enseñar a las familias cómo hacerlos de forma correcta, adaptando la técnica a la edad y a las necesidades de cada bebé.
Aprender a realizar los lavados nasales con seguridad puede aportar tranquilidad y ayudar a mejorar el bienestar del niño durante los procesos respiratorios.
La información de este artículo es divulgativa y no sustituye la valoración de tu pediatra ni de un profesional sanitario.
